En toda Europa, a las ciudades se les pide algo más que recuperarse. Se les pide que se reinventen: que atraigan talento, apoyen a las empresas locales, creen empleo, protejan su patrimonio, acojan a los visitantes y mejoren la calidad de vida.
Las siete Buenas Prácticas URBACT que se presentan en este artículo fueron seleccionadas entre las 116 galardonadas en 2024. Estas soluciones prácticas, contrastadas y transferibles demuestran que el desarrollo económico local no consiste únicamente en atraer inversiones. También se trata de fomentar las competencias, la confianza, la identidad, las alianzas y un propósito común.